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Raúl de la Puente

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Podcasting y movilidad

Desde siempre (sí, SIEMPRE) el podcasting ha estado ligado a la movilidad. Los podcasts se suelen escuchar en la mayoría de los casos mientras se hacen otras actividades o se encuentran en sitios lejos de una pantalla de ordenador. Por tanto es una tecnología que disfrutamos en dispositivos móviles. Como habréis notado, después de varios años con dispositivos “muy logrados tecnológicamente” para disfrutar de contenidos al fin este año se han puesto un poco las pilas para adaptarse al “mercado” del podcasting. Y doy las gracias. Ya era hora. Los que me conocen un poquito saben que soy un consumidor de podcasts algo especial. Y me encanta probar cosas nuevas y juguetear con este mundillo. Pues por ahora, todavía no se cumplen unas expectativas por mi parte en cuanto a la movilidad y el podcasting. Veamos algunas opciones, tanto plataformas como gestores de podcasting.
En general, existen ahora mismo 3 plataformas de podcasting de moda: iTunes, iVoox y Spreaker. Hay más, pero estas son las que más se utilizan actualmente. De los amigos de Apple, ya sabemos que si no pasas por el ordenador la gestión de podcasts añadidos en iTunes es nula. Que se agradece que “se acercaran” a nosotros sacando su aplicación “Podcasts” pero cosas básicas como exportar tu feed para poder importarlo en otro gestor o no poder escribir una reseña… pues la anulan un poco. Pero se me está yendo la olla. Que no quiero hablar de gestores, sino de las plataformas. Esos lugares del podcasting que son como unos grandes almacenes donde poder descubrir e incluso interactuar con los inquietos de las ondas 2.0. Por tanto, iTunes en movilidad…mal, aunque mejor medio sustituido por la app Podcasts.
iVoox se ha esforzado en ofrecer sus aplicaciones tanto en Android como en iOS. Mucho mejor que lidiar con su navegador adaptado a dispositivos móviles, pero que sigue sin ofrecer cosas básicas como exportar el feed individual o al completo, algo que tanto me gusta de su web. Pero al menos puedo jugar con los contenidos, tienen una parte social muy trabajada y tienen algoritmos a lo youtube para encontrar cosas que podrían interesarme. Aunque eso de los destacados…en fin. Este portal, mejor. Pero no lo uso como gestor de mi feed, si no como lo que es: un gran almacen donde encontrar cosas y poder llevarlas a “mi casa”. Y ahí fallan de nuevo.
Pasamos a Spreaker. ¡Ay, Spreaker! el gran dolor del oyente que usa Android como uno de sus terminales para consumir podcasts. Porque, aunque sea una plataforma de disfrute para los podcasters (lo de spreakers me parece una chorrada) los que finalmente escuchan esos audios lo pasamos mal desde los terminales. Y de nuevo no puedo hacer nada para gestionar el feed ni comentar…ni escuchar si usas Android porque se cortan las emisiones cada dos por tres, lo que provoca “TENER” que pasar por la web para exportar feed y poder enviarlos a otros gestores por ejemplo. Y por lo visto para los podcasters también es una “joyita”. Por tanto, la única plataforma que más me agrada es la española: iVoox.
Pasando a los gestores de podcasts, sólo voy a comentar los dos más famosos/laureados y usados tanto en iOS como en Android por lo que ofrecen: Downcast y Beyondpod. Tras la estrategia de Apple de sacar la aplicación Podcast, y que mejora mucho esa gestión del podcasting en la llamada era post-PC para no tener que estar todo el día conectando el reproductor a iTunes, Downcast sigue siendo junto con Instacast de los gestores de podcasts más usados en este sistema operativo. Aunque yo no puedo echar muchas flores a los desarrolladores, puesto que uso un “dispositivo desfasado” como es un iPod de cuarta generación, hace lo básico que necesito: buscar y añadir podcasts fácilmente, importar/exportar el feed, crear listas de reproducción, temporizador de reproducción, gestión del número de descargas y podcasts a mantener antes de ser borrados…etc. Aunque tengo que decir que el gran pero es que es un suplicio navegar por él. A veces pienso que es por el extenso número de suscripciones que manejo. Otras por el dispositivo, cosa que me ocurre desde que adquirí el iPod: cosas de la inevitable fragmentación en iOS. Me gustaría poder clasificar los podcast por temáticas en un futuro, pero lo que más me fastidia es el propio iOS con su “política” de compartir y escasa interoperabilidad entre aplicaciones. Eso de estar limitado a compartir por las redes que ellos digan y no hacer lo que me salga de las narices con un programa, me limita. A la mayoría no tanto pero a mí mucho. No creo que me pase a Instacast ya que lo probé hace tiempo y no me gustaba tanto como Downcast, pero sobre todo me echa para atrás la mala fama que está cogiendo versión tras versión y su paso por caja adicional.
Pasemos a BeyondPod. Desde hace un par de años es el que se ha quedado en mis terminales Android. Después de probar casi una docena y dudar entre Pocket Casts (tuve problemas en la importación del feed) y éste, Beyondpod lo tiene casi todo: además de lo descrito en Downcast, también me permite clasificar los podcasts por temáticas y sincronizar con Google reader.  Y por supuesto, gracias a Android, hago lo que quiero mediante el menú compartir. Cosa que hay que criticar, ya que antes de las últimas actualizaciones compartir un episodio era mucho más sencillo. Ahora está más escondido y me parece horrible para los que no suelen trastear con la tecnología porque no encontrarán el menú (por cierto, para que salga hay que colocarse en el listado de descargas y mantener presionado el capítulo a compartir para que aparezca el menú con el típico “share episode”). Por supuesto, para los que vengan de iOS puede ser feo o poco intuitivo. Pero jugando con él un tiempo se le puede sacar todo el partido rápidamente. Y lo he instalado desde dispositivos como una HTC Magic a todos los Nexus que han salido sin problemas de cuelgues ni lentitud en la interfaz. Y siempre con al menos 100 podcasts incluidos en el feed. Espero que en un futuro los Nexus sean más grandes en cuanto a almacenamiento, porque es lo que provoca que tenga que tirar de dos “cacharros” para poder disfrutar de todo el contenido que quiero.

En fin, tanto las carencias de ciertas plataformas y aplicaciones (y gran culpa de los desarrolladores) como las limitaciones en el hardware puede que no permitan mantener esa carita feliz de igual forma que provocan los podcasts que se escuchan en movilidad. Podría pasarme horas y horas escribiendo sobre toda mi experiencia como consumidor, pero sólo quería hacer una reseña de las sensaciones que se tienen ahora que las posibilidades son un verdadero lujo en comparación a lo que se podía hacer con un simple reproductor mp3 o un iPod “de ruedita”.

Qué es un feed y su utilización

Seguro que alguno os habréis preguntado por qué ponen en la mayoría de los sitios web palabras como feed o rss. Para estar al tanto de lo que se publica en las llamadas webs 2.0 (definición de web 2.0 por Xabier Ribes en 2007 “todas aquellas utilidades y servicios de Internet que se sustentan en una base de datos, la cual puede ser modificada por los usuarios del servicio, ya sea en su contenido (añadiendo, cambiando o borrando información o asociando datos a la información existente), bien en la forma de presentarlos o en contenido y forma simultáneamente”), es tener una suscripción al feed de las webs que interesen. Un claro ejemplo de web 2.0 es este Blog de Laboratorio.
En inglés la palabra feed significa alimento pero el término que se ha adoptado en español es fuente web. Para abreviar, ese feed no es más que un enlace que permite a cualquier usuario o internauta suscribirse al contenido de la página que desee. Como la suscripción a una revista o a un periódico por correo ordinario. En estos últimos casos, el suscriptor paga una cuota, generalmente anual, y la revista o periódico le llega al suscriptor al buzón de casa o donde ordene que se lo entreguen. En el caso de los feeds, la información a la que se está suscrito le llega al internauta a cualquiera de los lectores donde haya alojado ese feed. Me explico. Por ejemplo, si se quiere suscribir a esta web, lo más fácil es cliquear en el botón de la derecha que pone “Suscríbete al blog”. Al pulsar encima del icono se enlaza a una dirección. Dependiendo de la configuración del ordenador, se puede predeterminar que cada vez que se cliquee en estos feeds, se redirigirá al servicio que los almacene para ser leídos. Ese servicio es como el buzón de las casas donde llega la suscripción de la revista o periódico que comenté anteriormente. De los mejores servicios “lectores de feeds” es el que ofrece Google con su herramienta “Reader”. No es por hacer propaganda, pero si se tiene una cuenta Gmail se puede acceder a este lector en cualquier dispositivo y ordenador mediante la interfaz web de cualquier navegador. De todas formas, se pueden almacenar las suscripciones en programas específicos como “Mail” en Mac o en “Outlook” para Windows. Incluso se pueden almacenar en los propios navegadores web como si se tratara de un marcador o favorito.
Muchos me comentan nada más ver lo de “Suscríbete” que si hay que pagar algo. Pues depende de a qué se quiera suscribir. Pues la respuesta es que no. Por ejemplo en investigación es muy importante estar a la última en noticias y técnicas relacionadas con el trabajo. Todas las webs que se dedican a publicar artículos y técnicas tienen un feed para suscribirse. Y sólo pedirán el abono del precio del artículo que en ese momento no sea de libre distribución. Pero ya dentro de la web y nada que ver con la suscripción. Aunque se esté acostumbrado a que la palabra suscripción signifique “estar atado”, nada más lejos de la realidad. En internet la elección de la información es lo importante. Si no te gusta la web a la que estás suscrito se elimina del gestor de feeds y listo.
Para terminar quería dejar claro un par de conceptos. La fuente web o feed estará escrita siempre en un lenguaje llamado “xml”. Sin embargo se puede encontrar dos tipos de formatos para un feed: los RSS y ATOM. Esto lo quería explicar para que se hable con propiedad. Un RSS no tiene por qué ser el feed de una web. Puede ser ATOM. Fuente web se refiere al medio de redifusión web, mientras que RSS se refiere al formato de dicha fuente web.
Si tenéis cualquier duda, comentádmela como siempre e intentaré resolverla.
Una vez explicado todo esto y ya habiéndose hecho una idea, os puedo comentar a modo de resumen que cuando una página web “redifunde” su contenido mediante una fuente web, los internautas pueden “suscribirse” a ella para estar informados de sus novedades. Este es el concepto. Ahora…¡¡a suscribirse!!

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