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Raúl de la Puente

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Opinión podcastera

Los nuevos estilos de podcasting

Podcasting-Waynes-World
Es ya del pasado aquello de suscribirse a un podcast y encontrarse ante la monotonía de ese simple seguimiento por sindicación esperando a una nueva publicación para consumir el contenido. Eso de que un podcast es sólo un archivo de audio o vídeo distribuido por la red, que se puede descargar y suscribirse a él ya sabemos que tiene muchas connotaciones. Todo por la divina culpa del desarrollo de las tecnologías. Y no quiero entrar en lo que es o no es un podcast (y también podcasting), cosa también del pasado, sino de esos nuevos estilos que hacen que el podcasting deje de ser monótono y cuya interacción entre podcaster y consumidor aumenta considerablemente. Y es que, como he dicho centenares de veces, ese feedback es una de las grandes cosas de este mundillo. Por mucho que lo hagan desmerecer algunos. No el amiguismo o los grupitos. Si no a nivel global en la podcastfera. Para mí, lo social está íntimamente relacionado con el podcasting. Tanto por el evidente desarrollo de amistades como por la importantísima mejora de los contenidos y la información suministrada en formato podcast. La bidireccionalidad es esencial.

SpreakerA parte de ese feedback que todos conocemos tanto por las redes sociales como por comentarios en plataformas, reseñas o emails, el desarrollo de nuevos estilos de podcasting ha generado una menor ganancia de aburrimiento si es que antes se podía aburrir uno. Veamos algunos ejemplos. Desde hace ya unos meses se está emitiendo uno de los primeros podcasts cuyo contenido lo dan los oyentes en directo. Sobre rodado. Como si de una obra de teatro se tratara y, al abrirse el telón, el protagonista fuera el público y los podcasters simples moderadores. Pero no sólo a modo de darles entrada por micrófono. No. Existe royal_rumbleun chat donde interactuar con todos los que lo escuchan, dar ideas, opiniones, temas de qué hablar y que termina siendo el centro del podcast. Muchos que han escuchado el podcast en diferido se han decepcionado. Y es normal. Royal Rumble no es lo mismo sin ese chat, sin esa interacción den directo y que puede acompañarse también por Twitter. Otros podcasts en directo como el conocido “La Cafetera” de Fernando Berlín, usan Twitter para ese feedback. Sin más uso que el de saludar “en antena”. Típico medio para acompañar el directo de forma más ruidosa al introducirse los comentarios vía la red del pájaro azul. Ambos son emitidos mediante la plataforma Spreaker, que ha dado alas a muchos proyectos y permite esas emisiones sociales. Emisiones que son un paso más a los típicos podcasts de amigos donde se responden unos a otros según se escuchan en su propio podcasts y que ocasionan cansancio al oyente indirectamente proporcional al ocasionado entre esos podcasters.

hangouts-on-airDe emisiones en directo va el tema, como observáis. Pero no sólo se queda el podcasting en audio. El vídeo está tomando relevancia dentro de los podcasts de audio. Y los culpables son la gente de Mountain Dew. Las hangouts están siendo uno de los medios más recurrentes a la hora de hacer podcasts interactivos. La mayoría son desilusionantes a la vista. A ver, seamos sinceros. Ver a un podcaster en su casa emitiendo desilusiona bastante ya que siempre te lo has tenido que imaginar. Como ver representado un libro: la imaginación “mola más”. Pero esto de ver a la gente permite también más cercanía. Las emisiones en directo se retransmiten vía Youtube por lo que se abarca también más campo para interactuar. A Twitter y Google plus se añaden los típicos comentarios en Youtube y, para rizar el rizo, se puede habilitar el chat propio de la hangout a invitados. Demasiadas opciones abiertas, desde mi punto de vista. Siempre se queda algo en el tintero.
Medio_mesAlguien puede pensar que esto no encajaría en ser podcasts, pero automáticamente esos vídeos pasan a formar parte del feed de Youtube y también el audio es publicado de forma convencional. Con edición o sin editar. Ejemplos como Pasión Geek o Beemob TV de temática móvil y uno que merece un post por separado como es Medio Mes. Medio mes tiene la curiosidad que es a nivel mundial ya que los responsables están en distintos países y tienen invitados de otros muchos. En habla hispana es el podcast con más expansión y emisión colaborativa probablemente. Emiten el Hangout del directo donde puedes interactuar con ellos, ver por dónde andan (ya que en ocasiones alguno de los podcasters está en movimiento), cuyo audio es posteriormente editado (otorgando una calidad genial a cada programa) y publicado según toque dentro de la periodicidad del podcast (cada medio mes). Ese es el toque que tiene este podcast que no tienen el resto que emiten en directo: la edición posterior. Por tanto son dos programas casi distintos dependiendo de cómo se consuma, si en directo o en diferido y editado.

TetocaPodcastAdemás de esas emisiones de podcasts relativamente largos, Spreaker también provoca que te encuentres con emisiones de podcasts cortos con los que puedes interactuar y que no generen insomnio. Muchos son mañaneros y están provocando adicción tanto a los oyentes como a los podcasters.
Un último estilo de podcasting que deriva de lo social es lo que se hace en Te Toca Podcast. Este programa de audio se basa en que se realiza en cadena. El podcaster que publica dice quién debe publicar el siguiente y da alguna directriz divertida a seguir. Audios cortos de temática variada y que sorprende al oyente al no saber a quién le toca.

Estos sólo han sido unos ejemplos de nuevos estilos a añadir a los tradicionales. La evolución del podcasting es y ha sido siempre dependiente de las tecnologías. Primero con las que grabar y también con las que publicar y emitir. Donde el consumidor puede tener la batuta. Cultura y diversión a golpe de clic (o tap). ¿Sigues estos nuevos estilos de podcasting?.

Ese pasotismo en el podcasting

Pasotismo en el podcasting
Después de más de siete años observando la podcastfera española desde todos los frentes, conociendo a la gente (virtualmente y en persona) y observando cómo ha ido avanzando todo, sigo apreciando pasotismo en el podcasting. Ojo, que no en los podcasts. Lo explicaré extensamente, aunque seguro que se nota por donde voy.

Creía que estaba sólo durante mucho tiempo en la cruzada de intentar difundir el podcasting. Un contenido cultural que es fácil de acceder y de una gran calidad, si se sabe escoger. Un contenido creado por hobby en su grandísima mayoría en este país. Vamos, “por amor al arte”. Es un placer para todos según parece. Bien. Desde aquel boom del 2009 (donde comenzó la fiebre podcastera verdaderamente) hasta el día de hoy, todo ha ido a mejor. Más y mejores podcasts donde elegir, asociaciones que se unen para impulsar este medio de comunicación, jornadas locales y regionales donde poder compartir en carne y hueso esta afición (ya sea desde el micro o desde los auriculares). Genial. Un ejemplo del avance, aunque a muchos les parezca faranduleo, son las Jornadas de Podcasting ó JPOD. Esos eventos anuales que se llevan celebrando desde 2006 y que han evolucionado excelentemente a lo largo de sus ocho ediciones. Y no en cuanto a calidad de instalaciones o recursos. Si no en calidad del grupo que forma la podcastfera española. Siempre lo diré: merece la pena.

Sin embargo, el ocio lleva inevitablemente al pasotismo. Un pasotismo que, en 2009, era muy tolerable. Los medios y las tecnologías de las que se disponía dificultaba todo. Tenías que ser un bicho raro para conocer el podcasting. Casi cinco años después, esto es otra historia. Todo aficionado al podcasting, consumidor o creador de podcasts, va con un móvil que es un centro multimedia. De mayor o menor calidad, pero se dispone de ello. Y se nota que la gente sabe compartir. Hasta el más desinteresado por la tecnología. El ejemplo está en la red social del señor Zuckerberg. Aunque no se comparta demasiado los capítulos de podcasts, al menos potencial ya hay.

Volviendo a la celebración de las JPod, todos los años noto lo mismo: pasotismo, quejas, pasotismo, quejas…bla bla bla. Y cada uno con su micro y auriculares. ¿Os habéis dado cuenta hasta ahora me refiero a que “la podcastfera” son tanto consumidores como podcasters? Es para tenerlo clarito. Total, que siempre se arma revuelo por polémicas y no por lo que realmente mola/importa: difundir el podcasting. Porque saber de uno u otro tema que se desconoce, estar al día de noticias, destapar verdades, comunicar experiencias…etc., eso es podcasting. Los 365 días del año. Se puede consumir sólo una o varias temáticas. Encasillarte en comunidades. Pero sin darlo a conocer, poca motivación habrá para seguir creando contenidos. Motivación. Que no “ego”. ¡Hey! Que los oyentes, escuchas, consumidores de podcasts somos los primeros que debemos dar ejemplo con ese feedback con los podcasters tan valorado. Porque los podcasters aprecian mucho que alguien de fuera de su entorno opine y comente lo que le parezca. Siempre sin cruzar la delicada línea del desprecio. Que somos seres humanos y lo malo, por mucho que digan, duele si se dice en el sitio equivocado o de la forma equivocada.

Todo esto puede llevar a la fácil conclusión que disfrutar del podcasting es una vía de escape que se guarda como un tesoro. Muy personal. Individual. ¿Friki?. Parece que da miedo decir a la gente que te gustan los podcasts y que otros medios como la TV son mierda. O puede también que siendo una esfera de baja consideración en la red de redes haga que la comunidad de la podcastfera se refugie en ella misma impidiendo también la difusión. ¿Será una combinación de todo?. Eso dejando a un lado la labor de los medios de comunicación actuales como la radio que tienen al podcasting como tabú, pero no sus podcasts (aunque renieguen utilizar la palabra p o d c a s t).

Todo tiene su miga. Pero ¿se quiere ser pasota o es algo que no se da cuenta la gente (lo cuál me preocupa y decepciona a partes iguales)?. Pondremos un ejemplo muy reciente: la pasada maratón de apoyo a las #Jpod14Bar. El objetivo era recaudar fondos para la celebración de las jornadas. Se quería intentar llegar a los 2000€ que cuesta el alquiler del local en Barcelona. Era una iniciativa novedosa. No por la recaudación, tipo crowdfunding o micromecenazgo, sino por mover a la masa de la podcastfera durante 5 horas para apoyar las Jpod14. Unas Jpod que parecían irse a pique por no presentarse candidaturas en los plazos indicados. Jornadas que se montan igual que la mayoría de los podcasts: por amor al arte. Pues bien, la red social por excelencia en el podcasting es Twitter. Una red rápida en la que prima el momento. En esa ocasión, el momento duró 5 horas. En su momento se publicaron unas métricas que dejaron mucho que desear. La verdad es que es una pasada que se consiguiera el reto. Increíble. En serio. Increíble no por las donaciones, sino por la difusión del evento. Un evento que no se iba a hacer más que una vez. Dejemos el dinero de lado. Sé que es difícil. Pero ¿tanto esfuerzo era difundir la maratón un domingo por la tarde?. Un toque en el botón de retweet ó gastar 20 segundos con un tweet original promoviendo la escucha. Es que es curioso como se oyen y leen comentarios sobre el tema de las JPod durante días, meses y llega el momento y… tuve una sensación de vacío. Que está bien conocer todas las chorradas que se pueden hacer con los móviles, pero podrían aplicarse para algo en condiciones una vez al año. No digo que se hubiera recaudado un millón de euros. Pero sí hubiera sido un puntazo que las palabras podcast, podcasting, jpod llegaran a más gente. Era un buen momento.

Menos mal que me he rodeado muy bien de gente que es todo menos pasota. Cosa que entusiasma y motiva. Gente que seguro me leéis con cierta asiduidad. Y merece un respeto E N O R M E. Aunque esa inmensa mayoría sigue igual. Excelente reflejo de la sociedad. Qué curioso.
En fin, yo seguiré en mis trece apoyando esto. Desde los auriculares o desde el micro. Da igual. Incluso lucharé para que llegue el momento en el que podamos escribir un hashtag del tipo #DíaMundialDelPodcasting. Sólo espero que ese pasotismo no me invada nunca.

Sobre la importancia de la difusión en el podcasting

¡Hola!

Lo primero de todo, me gustaría agradecer al equipo de La Podcastfera la posibilidad de poder publicar en este rincón de encuentro para los aficionados al podcasting. Se agradece mucho el trabajo.

En mi calidad de oyente, a veces escuchante y podcaster, me gustaría hacer un pequeño análisis (susceptible de debate, por supuesto) de uno de los puntos más importantes del podcasting, que es sin duda la manera que tenemos de llegar a quienes nos acabarán escuchando y la importancia que tiene este aspecto, que no todo el mundo sabemos apreciarla y/o utilizarla. Como he oído varias veces (y estoy completamente de acuerdo, quitando los matices), la vía que tiene un podcast para dar paso a ser escuchado es el spam. Y no tratemos el spam como una publicidad masiva, pesada e incluso ofensiva, sino como una manera de que los interesados puedan estar al tanto de lo último que publicas en todo momento y de una forma fácil.

Pues bien, aunque parezca coser y cantar eso de hacerte una página en Facebook, una cuenta en Twitter, las enlazas con tu cuenta de Ivoox, y todo el trabajo se hará por sí sólo… nada más lejos de la realidad. Muchos, muchos, cantidad de podcast con una calidad genial y un contenido seguramente a gusto de muchos, no llegan a mucha gente por no gestionar bien su publicidad y sus medios de difusión, así como el caso contrario. Quepa decir que ni soy un experto en Social Media ni seguramente lo seré nunca, pero muchos hemos aprendido (a las malas, todo sea dicho) que hay algunos patrones muy beneficiosos para poder llegar a más gente, y personalmente me gustaría compartirlos tanto con aquellos que igual van un poco cojos en este aspecto, como con los que estén pensando en meterse de lleno en el mundo de la creación de podcast.

El primer punto, y uno de los más importantes, es la constancia. Todos los días, y recomendablemente varias veces al día, tienes que hacer algo para que se te vea, y por varias razones: la primera de ellas es que, aunque parezca mentira, el “oyente medio” te olvidará rápido, y si en un periodo de dos semanas o un mes no das señales de vida, es muy fácil que piensen que ya lo has dejado; la segunda se basa en cuestión de horarios. No todo el mundo visita Twitter o Facebook a la misma hora, si lanzas un mensaje a las 17:00 y un oyente echa el rato en sus redes sociales a partir de las 20:00, es posible que ese mensaje nunca llegue a verlo.

Otro punto a considerar es el tono. Es importante que los mensajes que lances reflejen el carácter de tu podcast y que sigan una línea similar. Es imprescindible que mantengas la neutralidad a la hora de escribir un mensaje y no lo escribas con un deje dramático o triste porque tu novia te ha dejado, por poner un ejemplo.

Un consejillo que me permito añadir es exclusividad, ¿y a qué me refiero con esto? A que una persona te seguirá por una red social si ofrecer algo que le gusta, pero seguramente no lo haga en otra red social si ofreces exactamente lo mismo. Creo que es inteligente saber administrar algunos contenidos “extra” que inviten a tus seguidores a estar pendiente de varios lugares, pero eso sí, sin obligar. Con esto quiero decir que no sean cosas imprescindibles, simplemente algunos aspectos que puedan gustar o no. Detalles, básicamente.

Como fin a todo esto, un requisito indispensable es echarle algo de tiempo. Para todo esto se requiere menos del que parece, pues gracias a varias plataformas de Social Media gratuitas que te ayudan a gestionar tus redes sociales puedes programar mensajes con toda la antelación que tú quieras y sin que sea necesario estar frente al PC o el teléfono móvil en todo momento.

Espero que esta breve guía en líneas generales resuma la importancia que tiene el mensaje que mostramos para que la gente nos escuche. A fin de cuentas, es lo primero que van a leer. Y si no sois exageradamente vagos, estoy seguro de que dedicar algo de tiempo a esto os será muy fructífero.

¿Cómo buscar nuevos podcasts?

Esta es una de las preguntas que muchos nos hacemos. Al decir muchos, me refiero a un puñado de inquietos que nos gusta ver cómo se mueve la podcastfera. Eso y que somos algo masocas por eso de inflar el feed de nuestros podcatchers (gestores de podcasts) favoritos.
Tras estar estos últimos años recopilando información personalmente y tras las conversaciones que pude tener en las pasadas Jornadas de Podcasting, sigue sin haber un sitio fijo o directorio donde se vayan publicando las nuevas incorporaciones. Conocemos foros como el de la Asociación podcasts o recientes grupos creados en la red social azulita. Sin embargo, el llamado “boca oreja” es el método que mejor funciona. Vamos que o te zambulles en el entorno de podcasting en redes sociales, plataformas que alojan podcasts y webs o no te enteras. A ver si ahora con los próximos directorios que se están creando la gente se anima y difunde un poco más sus trabajos. ¡Que no os vamos a comer, podcasters!.
Por último y a modo de curiosidad, os dejo la siguiente encuesta: ¿Qué método utilizas para conocer nuevos podcasts?.

[yop_poll id=”3″]

El podcast de todo en general y de nada en particular

Infrapodcast
Con esa frase nos describe en su logo el podcaster responsable de Infrapodcast. Y es que mejor no lo pudo describir. Eso sí, con la salvedad de la categorización que muestra en la barra lateral del blog y que permite darnos una idea de lo que nos podemos encontrar: humor, deportes, tecnología, series, cine, música...etc. Pero vamos un poco con el protagonista del programa. Si lleváis un tiempo en esto de indagar por el mundo del podcasting puede que os lo hayáis encontrado desde hace unos cuatro años con algo titulado “Llámame Romario” (y no no iba de fútbol, aunque si te gusta Austin Powers sabrás porqué lo llamó así) y del más conocido “Teleadictos”. Sí, se trata de la vuelta de Dani Jerez (antes conocido como DanDefensor y ahora @Pixelier) a los ruedos del podcasting.
Esta recomendación reconozco que es más subjetiva dentro de lo objetivo que puedo ser. Tengo aprecio por los contenidos que publica y la identificación con ciertas opiniones así como la sorpresa que me llevo con algunos de sus programas. Todo lo hacen especial. Eso sí, os puedo decir que el audio lo sigue cuidando y la edición lleva la firma de Dani. Y, como siempre, deja en su currada web todo bien clarito nada más aparecer: métodos de contacto, de qué va el podcast y promo por si alguien quiere usarla. Me ha chocado su método para albergar comentarios: va directo a un formulario de contacto. Interesante.
Aunque su periodicidad no esté estipulada, es un buen podcast para escuchar ya que su duración (entre 10 y 20 minutos) no lo hace para nada pesado. Y voy a dejar de aporrear el teclado virtual para que os paséis por Infrapodcast y me digáis qué os parece.

Repercusiones dentro y fuera del podcasting

Repercusiones dentro y fuera del podcasting
Esta entrada va referida a lo sucedido en los últimos días (más bien diría que meses) respecto al caso Meizu, llamado así por respeto a los implicados. Seguramente muchos no estéis al tanto de lo ocurrido pero os lo explico en dos líneas: un podcaster, bastante querido en el entorno tecnológico, publicó dentro de uno de sus programas unas declaraciones nada favorables hacia su trabajo las cuales fueron utilizadas por otra persona para comunicar a dicha empresa cómo hablaba de ella un trabajador suyo. El resultado: despido del podcaster casi inminente.

Bien, aquí no quiero hacer valoraciones morales sobre el sentido común de lo que se hace o se deja de hacer en la red de redes o respecto a la privacidad en la red. Creo que somos mayorcitos para saber cómo comportarse. No. El problema está en que están sucediendo ataques de, según parece ser, un mismo grupo de personas hacia otros podcasters del mismo entorno del afectado comentado anteriormente. Con ataques me refiero (y espero que se quede ahí) a intentos de hackeo de cuentas, amenazas del mismo estilo a las llevadas a cabo en el caso Meizu o usurpación de contenidos y su redistribución por la web bajo no se sabe qué finalidad. Y estos ataques comenzaron antes de verano y se han sucedido a lo largo de éste. La verdad es que existe en ese entorno en particular cierta endogamia que tanto se ha criticado en el podcasting y que parece ha desembocado en esto. Pero no veo necesidad de llevarlo fuera de ese mismo entorno.

Esta esfera del podcasting ha tenido mi respeto desde el principio. La creación de contenidos de forma altruista (al menos en el caso que tratamos, sí) dice mucho de las personas. Os lo aseguro, que estoy metido en varias ramas de divulgación y es así. Trolls siempre ha habido al igual que en el blogging. Pero los verdaderos malos rollos se han intentado tratar siempre con dos dedos de frente: reuniéndose los implicados y hablando del tema. Ya fuera vía conferencia o en un café. La buena comunicación entre podcasters y con los oyentes ha sido siempre algo digno de alabar en este pequeño medio de difusión de contenidos. Siempre. Y más con lo fácil que lo tenemos con todas las herramientas tecnológicas.

El problema, que puede parecer a alguno más sensacionalista que otra cosa, nos salpica de lleno a los que consumimos podcasts. La desconfianza y miedo hace que, por ejemplo, perfiles de redes sociales se vuelvan más privados (provocando que la comunicación y difusión se quiebren) o directamente se abandone el podcasting. Y esto ha ocurrido en un entorno que a muchos ni fu ni fa. Pero imaginaos que proyectos con la trayectoria que tienen como Kafelog, La órbita de Endor o Gravina 82 (por decir algunos que seguro conocéis) se vayan a pique por cosas como estas. O que, peor aún, sus integrantes se vean envueltos en problemas así y tuvieran que dejar este 2.0 en post de poder vivir tranquilos.

No tuve la oportunidad de escuchar lo afirmado por parte de Meizu que provocara todo lo sucedido. Y tampoco si ha sido reincidente en sus declaraciones. Más que nada porque no se puede estar en todos los lados. Pero otras declaraciones desafortunadas se han tenido en cuenta, han sido recriminadas de forma silenciosa y corregidas por podcasters. Y no se ha venido abajo el mundo. Eso de “hablando se entiende la gente” viene perfecto en un medio como este.

En fin, os aconsejo que escuchéis el programa de nuestro compañero Sunne en su podcast La Sunnecracia. Allí se comentó lo ocurrido, a modo de mesa de debate, haciendo hincapié en los límites que se deben tener en cuenta a la hora de difundir contenidos y sus repercusiones. Además, proporciona los audios de compañeros del podcaster llamado Meizu explicando lo sucedido y con la lectura de una carta redactada por el afectado.

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